Cómo elegir un fotógrafo para tu boda

Cómo elegir un fotógrafo para tu boda

Cómo elegir un fotógrafo de bodas: encontrar una mirada que encaje con vosotros

Elegir fotógrafo para una boda no debería empezar preguntando cuántas fotografías entrega, qué cámara utiliza o cuánto tiempo estará ese día. Antes de todo eso hay una pregunta mucho más importante: ¿cómo queréis vivir vuestra boda y cómo queréis recordarla?

Puede parecer evidente, pero no todas las parejas buscan lo mismo. Hay quienes quieren tener cierto protagonismo delante de la cámara y disfrutan dedicando tiempo a crear retratos más cuidados. Otras prefieren olvidarse por completo de que hay un fotógrafo cerca y buscan un reportaje mucho más documental, donde las cosas simplemente sucedan.

Ninguna opción es mejor que la otra. Lo importante es encontrar un fotógrafo de bodas cuya manera de trabajar encaje con vosotros.

Antes de buscar fotógrafo, pensad en vosotros

Instagram, Pinterest y las webs de fotografía de bodas están llenas de imágenes espectaculares. Es fácil empezar a guardar fotografías y acabar queriendo reproducir una boda que, en realidad, poco tiene que ver con la vuestra. Nosotros creemos que el punto de partida debería ser justo el contrario, pensad primero en cómo sois.

¿Os encanta estar delante de una cámara? ¿Preferís olvidaros de ella? ¿Queréis dedicar tiempo durante la boda a realizar fotografías de pareja? ¿Os gustaría tener grandes retratos o preferís fotografías espontáneas con vuestros amigos y vuestra familia? Las respuestas empiezan a definir el tipo de fotógrafo que deberíais buscar.

En DOVA Studio entendemos la fotografía de bodas desde una mirada natural y documental, observando antes que interviniendo. Pero incluso dentro de esa filosofía, cada pareja y cada boda necesitan una manera diferente de ser fotografiadas.

Las mejores fotografías empiezan mucho antes de hacer clic

Hay algo que para nosotros está por encima de conseguir una fotografía perfecta:

que vosotros y vuestros invitados estéis cómodos. Una boda no es una sesión de fotos, es uno de esos pocos días en los que probablemente conseguiréis reunir en un mismo lugar a casi todas las personas importantes de vuestra vida y merece la pena vivirlo.

Si para conseguir una fotografía espectacular tenemos que interrumpir constantemente lo que está ocurriendo, quizá estemos consiguiendo una buena imagen, pero perdiéndonos algo mucho más importante. Preferimos que habléis, riáis, lloréis, bailéis, abracéis a vuestra gente y disfrutéis de vuestro día, porque cuando las personas dejan de pensar en la cámara empiezan a ocurrir las fotografías que más nos interesan, una carcajada que nadie esperaba. Vuestros padres observándoos desde lejos. Un amigo emocionándose durante un discurso. Dos personas abrazándose mientras sucede algo completamente distinto en primer plano. Son imágenes difíciles de planificar precisamente porque su valor está en que sucedieron de verdad.

¿Fotografía documental o fotografías más dirigidas?

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Este probablemente sea uno de los aspectos más importantes a la hora de elegir fotógrafo de bodas. Hay fotógrafos con una mirada muy editorial, otros especializados en retrato, otros con un estilo clásico y otros que trabajamos desde una aproximación más cercana a la fotografía documental y dentro de cada estilo existen muchísimos matices.

Si os imagináis vuestro reportaje lleno de grandes retratos, poses, localizaciones escogidas y fotografías donde vosotros seáis claramente los protagonistas, buscad a alguien cuyo portfolio esté construido alrededor de ese tipo de imágenes. Si, por el contrario, queréis recordar también todo aquello que sucedió alrededor de vosotros, probablemente os interese una mirada más documental. Nosotros tendemos hacia esta segunda forma de entender una boda. Nos gusta alejarnos un poco, dejar espacio, incluir contexto. No fotografiar únicamente a una persona emocionándose, sino intentar entender qué está ocurriendo alrededor de esa emoción, el lugar, las personas, una mirada al fondo de la imagen o un pequeño gesto pueden transformar completamente una fotografía. Podéis ver esta forma de trabajar en nuestra selección de reportajes de fotografía de bodas.

Mirad bodas completas, no solamente las mejores fotografías

Este es uno de los consejos que más daríamos a cualquier pareja que esté buscando fotógrafo de bodas: no elijáis fotógrafo viendo únicamente Instagram. Las redes sociales son fantásticas para descubrir profesionales, pero normalmente muestran una selección de las fotografías más impactantes de muchas bodas diferentes. Una boda completa es otra cosa.

Un fotógrafo tiene que ser capaz de contar una historia durante muchas horas y en situaciones completamente distintas: una habitación pequeña durante los preparativos, una ceremonia con poca luz, el sol duro del mediodía, un banquete, discursos, fotografías familiares o una fiesta prácticamente a oscuras. Por eso recomendamos entrar en las webs de los fotógrafos que os gusten y mirar varios reportajes completos.

No os fijéis solamente en si las fotografías son bonitas, preguntaos si os gustaría que vuestra boda fuese recordada de esa manera. En nuestros proyectos de fotografía podéis recorrer diferentes bodas y comprobar cómo cambia cada reportaje dependiendo de las personas, el lugar y todo lo que ocurrió aquel día.

El estilo no es solamente el color de las fotografías

Cuando hablamos de estilo fotográfico solemos pensar inmediatamente en la edición: fotografías luminosas u oscuras, colores cálidos, blanco y negro, grano, contraste… Pero para nosotros el estilo va bastante más allá.

También es dónde decide colocarse el fotógrafo cuando ocurre algo, utilizar un objetivo determinado, acercarse o quedarse lejos, intervenir o esperar, buscar una fotografía limpia o incluir elementos aparentemente imperfectos. Es decidir si durante un momento emocionante fotografiamos únicamente a los novios o damos unos pasos atrás para incluir a sus padres, amigos y el lugar donde está sucediendo.

La edición es solamente la última parte de muchas decisiones anteriores, por eso, cuando comparéis fotógrafos de boda, intentad mirar más allá del color y fijaos en cómo miran.

También tenéis que conectar con la persona

Este punto suele recibir menos atención de la que merece. Vuestro fotógrafo va a estar presente durante momentos bastante íntimos del día, estará cerca durante los preparativos, probablemente cuando aparezcan los nervios, durante encuentros familiares y en situaciones en las que quizá ni siquiera seáis conscientes de que está fotografiando. Por eso no basta con que os gusten sus fotografías, también tenéis que sentiros cómodos con la persona que está detrás de la cámara.

Una conversación antes de contratar puede contaros muchísimo. ¿Os escucha? ¿Quiere conocer cómo será vuestra boda? ¿Entiende lo que buscáis? ¿Os transmite tranquilidad? Para nosotros esa relación forma parte del reportaje, porque cuanto más cómodos estéis con nuestra presencia, menos pensaréis en la cámara y más naturales serán las fotografías.

No intentéis convertir vuestra boda en otra boda

Las referencias pueden ser útiles para explicar qué os gusta, pero creemos que hay que utilizarlas con cuidado. Vuestra boda tendrá otra luz, otros espacios, otras personas y, sobre todo, otra historia. Intentar reproducir exactamente fotografías que habéis visto en Pinterest o Instagram puede terminar convirtiendo el reportaje en una sucesión de imágenes preparadas.

Preferimos conocer vuestras referencias para entender qué os atrae de ellas y después trabajar con lo que realmente ocurra, porque posiblemente aparezcan momentos mucho mejores que cualquier fotografía que hubiésemos podido planificar.

Entonces, ¿cómo elegir vuestro fotógrafo de bodas?

Después de ver algunos portfolios, presupuestos y cuentas de Instagram, intentad volver a la pregunta inicial: ¿cómo queremos recordar nuestra boda?

Buscad fotógrafos que ya estén haciendo ese tipo de trabajo y mirad reportajes completos. En un día cualquier fotógrafo puede conseguir diez buenas fotografías, pero la verdadera pregunta es qué ocurre con el reportaje entero. Fijaos en cómo fotografían a las personas, si predominan las imágenes preparadas o los momentos espontáneos y documentales, cómo utilizan los espacios, la luz y todo lo que sucede alrededor. Intentad descubrir cuánto intervienen y cuánto observan y, después, hablad con ellos o ellas.

La fotografía de vuestra boda debería parecerse a vosotros, no a una tendencia ni a la boda de otra pareja. En DOVA Studio creemos en una fotografía cercana, natural y documental, nos interesa lo que sucede cuando las personas se sienten cómodas y dejan de pensar que están siendo fotografiadas. Intervenimos cuando es necesario, pero preferimos observar, anticiparnos y dejar espacio para que las cosas ocurran.

Porque nuestro objetivo no es que paséis vuestra boda intentando conseguir buenas fotografías, sino que viváis una gran boda y que, precisamente por eso, consigamos grandes fotografías.

Si esta manera de entender la fotografía encaja con vosotros, podéis conocer mejor nuestro trabajo de fotografía de bodas, descubrir más sobre DOVA Studio o contarnos cómo imagináis vuestro día desde nuestra página de contacto.

This is how it felt.    —